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Una mochila llena de piedras abandonada al pie de un sendero de montaña — metáfora del esfuerzo innecesario que cargan los niños con altas capacidades

El peso del vacío

Una parábola · Adultos

Por A. M. · · 3 min de lectura

Imaginaos un niño al pie de una gran montaña. Tiene unas piernas fortísimas y una ilusión inmensa por llegar a la cima y poder disfrutar de las magníficas vistas.

Pero antes le imponemos una curiosa norma: por cada metro de camino que recorra, deberá recoger una piedra y meterla en la mochila.

  • ¿Resuelve un problema que ya domina? Clonc. Una piedra a la mochila.
  • ¿Escucha por enésima vez una explicación que ya conoce? Clonc. Otra piedra.
  • ¿Repite un ejercicio que ya sabe hacer con los ojos cerrados? Clonc. Una piedra más.

El niño sigue subiendo, porque es obediente y tiene fuerza. Pero la mochila se va volviendo cada vez más pesada.

Cuando por fin se acerca a la cima —allí donde tanto deseaba llegar—... cae al suelo, completamente agotado.

Nosotros lo miramos y nos preguntamos: ¿Qué le ha pasado? ¡Si es fuerte y más que capaz de llegar! ¿Por qué se rinde ahora que lo tiene al alcance de la mano?

No ha caído por la dureza del camino, ni por falta de voluntad.

Ha caído porque el peso que llevaba no lo ha dejado avanzar.

Ha gastado toda su energía cargando piedras, esclavo de un esfuerzo innecesario, y no le ha quedado ni un ápice de fuerza para llegar a la cima.

¿Qué nos enseña?

Cuando un alumno con altas capacidades demuestra que ya domina un contenido, obligarlo a repetirlo no es refuerzo — es sobrecarga cognitiva sin beneficio. Esta repetición sistemática genera desmotivación, fatiga y, a menudo, problemas de conducta que se confunden con falta de interés.

La compactación curricular (Renzulli, 1977) es la herramienta que lo aborda: evaluar previamente qué sabe el alumno, eliminar la repetición de lo que ya domina y sustituirlo por actividades de ampliación o profundización. No es un privilegio — es una medida ordinaria de atención a la diversidad recogida en la normativa educativa.

Para seguir pensándolo

El cuento se acaba aquí. Las preguntas, no.

  1. 01 Si el niño tira las piedras, es desobediente. Si las carga todas, se hunde. ¿Le estábamos ofreciendo alguna opción real?
  2. 02 Decimos que «tratamos a todos por igual». Pero si un niño necesita gafas y no se las damos porque los demás no las llevan — ¿eso es igualdad?
  3. 03 Cuando un niño con altas capacidades deja de implicarse, solemos decir que «no se esfuerza». ¿Nos hemos preguntado alguna vez en qué le hemos hecho esforzarse — y si realmente lo necesitaba?
  4. 04 ¿Qué pasaría si, en lugar de añadir piedras a la mochila, pusiéramos en ella herramientas para explorar más allá de la cima?

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